miércoles, 21 de junio de 2017

Decisiones

Tomar la decisión,
¿quedarse contra todo pronóstico o irse?
Tomar la decisión,
de ser cobarde,
de quedarse por comodidad,
por miedo,
a fallar,
a la soledad,
a perder lo que un día te hizo feliz,
pero que hoy mata,
rompe,
no te da la vida.
Tomar la decisión,
de huir,
de emprender el camino más difícil,
menos cómodo,
más valiente.
Emprender el vuelo,
y huir de lo que te consume,
te deja a medias,
no te da vida.
Tomar la decisión,
¿te quedas, viviendo una vida a medias o vuelas y empiezas a vivir?

jueves, 18 de mayo de 2017

Declaración de intenciones

Declararme fiel,
a mí misma,
a mis principios.
Declararme dueña,
de cada paso que dé.
Dueña,
de mi destino.
Declararme amor,
propio.
Aferrarme.
Salvarme.
Encontrar.
Y nunca jamás dejar de buscarme.
Esta es mi declaración de intenciones.

jueves, 20 de abril de 2017

Mar

Quietud,
silencio entre las olas.
Un faro a lo lejos,
indica tierra firme.
Lejos.
Entre escoger la fiereza de las pasiones terrenales
o la quietud eterna del mar,
me quedo con el mar.
Puro.
Digno.
Fiel.
Me quedo con el mar,
infinito.

jueves, 6 de abril de 2017

Nuevo comienzo

Apaga la luz,
no vaya a ser que quieras volver,
que entre todos los atardeceres
le encuentre sentido al pasado,
y retorne a nuestros amaneceres.
Apaga la luz,
cierra la puerta.
Para que no vuelva más,
para que el pasado se quede en paz,
que empiece nuevos amaneceres,
pero sin repetir viejos patrones.
Apaga la luz,
cierra la puerta.
Amanece,
es un nuevo comienzo.

viernes, 31 de marzo de 2017

Para mí

Sé que a veces no te crees suficiente, que ves la vida como un largo camino que te está poniendo obstáculos que no vas a ser capaz de superar.
Pero escúchame, vas a poder con todos ellos. Tú vales para todo lo que la vida te proponga, únete al baile, ríe y vive, no sabes lo bonita que eres cuando vives sin preocuparte por lo que vendrá después.
Eres bonita siempre, créetelo, eres preciosa por dentro, por fuera y no sabes lo bonita que eres cuando eres tú misma.
Quierete más que nunca está de menos. Hazme caso.
Aunque todo parezca que se va a pique, que luchar no sirve para nada, confía en ti, encontrarás una salida.
Por favor, cree en ti misma, no hay mayor luchadora que tú.
Cuando veas que no puedes más, lee esto.
Vas a poder. Disfruta del bonito camino que es la vida, vivela.

viernes, 17 de marzo de 2017

Nunca dejes de buscar

Busca la magia de las pequeñas cosas, busca la historia escondida de todos los rincones que te rodean, busca los secretos, los besos robados, los abrazos, las lágrimas y las pasiones que te envuelven.
No dejes nunca de buscar, la belleza está en los lugares que nunca hemos visitado, en los besos que no hemos dado, en las palabras que nos quedan por decir, en las sonrisas captadas al vuelo. La belleza es aquello que nunca dejas de buscar, de encontrar en las cosas más pequeñas, en las historias menos pensadas.
Nunca dejes de buscar. Nunca dejes de creer. Nunca dejes de encontrar.

lunes, 20 de febrero de 2017

Barcelona lloraba

Barcelona se alzaba imperiosa, eran poco más de las seis de la mañana, pero la ciudad ya estaba en pleno funcionamiento; los coches circulaban y llenaban de sonido las carreteras, la gente, enfundada en grandes abrigos, propios para el frío de la ciudad de aquel momento, iba dispuesta a empezar su día, camino el trabajo, las escuelas o incluso de vuelta a sus casas después de una noche, caótica, larga y con tintes de alcohol.
El sol se levantaba por encima de los edificios, resplandeciendo, reinando en un día de frío invernal, coloreando el cielo de tonos anaranjados, rosas y violetas.
Mia salió antes de lo habitual a la gran ciudad que la acogía desde hacía años, su segundo hogar, enfundada en su abrigo color burdeos, largo hasta las rodillas, una bufanda negra y un gorro, también negro, que dejaba entrever su cabello rojizo que caía en ondas como si fueran cascadas. Labios rojos, sus grandes ojos verdes marcados en negro y mostraba una expresión triste.
Mia caminó por las grandes calles de Barcelona, con la vista fijada en el suelo, mirando sus botas negras de tacón, que repiqueaban en la acera cada vez que pisaba, su paso era lento, pausado como si no tuviera ganas de llegar a su destino.
No paró de caminar hasta que llegó a aquella carretera, estaba desierta, casi fantasmal, aunque ya era una hora punta de tráfico de coches, por ahí hacía tiempo que pocos vehículos circulaban.
Mia fue con la vista puesta a aquella curva, aquella fatídica curva en la que Carles perdió la vida, hacía justo un año.
Carles era su hermano mayor, con el que se llevaba un año y medio,  y su fiel confesor , siempre habían sido Mia y él contra el mundo. Hasta que aquella noche se fue de casa, tras una gran discusión con su padre, ya que aún no apoyaba la relación que su hijo tenía con Marcos, cogió la moto y fue a su lugar favorito del mundo, en el se sentía en paz pero tenía que pasar aquella curva, aquella carretera que cuando se mojaba el asfalto con la lluvia se volvía una trampa mortal.
Barcelona se apagó aquella noche, unos dicen que fue por la gran tormenta que se produjo, Mia sigue creyendo que fue cuando su hermano murió, que su querida y venerada Barcelona lloró su muerte.
Hoy hacía un año, necesitaba ir al lugar donde el destino, la lluvia y la ira le arrebataron a su hermano. Mia necesitaba ver cómo Barcelona se rendía a sus pies, qué era lo último que vio Carles y necesitaba pensar, sin presiones, sin juicios, en su hermano y en todo lo que había perdido aquella noche.
Dejó una pequeña fotografía que sacó de su gran bolso negro, en el arcén en el que encontraron el cuerpo de Carles,  la fotografía mostraba a Mia y a Carles, sonrientes, el dieciocho cumpleaños de él, en una preciosa playa, su foto favorita.
Mia observó otra vez Barcelona, respiró y volvió sobre sus pasos, con los ojos anhegados en lágrimas. Era la última vez que subía ahí, se lo había prometido. Iba a recordar a Carles como quien recuerda una ciudad en la que ha vivido mucho tiempo, con nostalgia, con amor y con una tremenda admiración hacia su hermano, hacia todos sus momentos juntos, aquellos que iba a guardar de por vida en su corazón.
Aquella noche, Barcelona lloró la muerte de Carles, de ello estaba segura.